
Andan los dos igual de sonrientes e inconscientes de la que han liado. Dirán un día “la he armao parda”, como aquella socorrista que envenenó a una urbanización entera con líquidos de piscina, pero, de momento, se sonríen. Uno chupa de los Presupuestos Generales del Estado y gestiona su propia alucinación comprando a los sindicalistas…
Read More