Imagino que la persona más interesada en el tratamiento informativo del juicio de Camps es el todavía ministro José Blanco. Para el resto de la opinión pública, lo de los trajes es cosa amortizada. Pero para el todavía ministro comienza un calvario: si a Camps le juzgan por un cohecho impropio, qué pasará con él cuando salga a la luz lo que ya se intuye… Debe estar pasándolo fatal.
Hasta donde alcanza mi información, fue el mismo PSOE de Galicia quien se encargó de mover el caso “Campeón”. El objetivo era retirar a Blanco de la lucha política gallega y que ni en sueños se le ocurriera convertir la región en su mejor territorio para la jubilación.
Lo que pasa es que se les fue la mano y el resultado ha sido que, por el momento, deja lo que él llama “primera línea” de la política. En rigor, este caso le obligará a abandonar la política entera, pero se mantiene como diputado para utilizar el privilegio del “suplicatorio” y ser juzgado por la Audiencia. Él se salva de tener un jurado popular con miembros del PP ahí dentro, cosa que no le ocurre a Camps.
Sí: el único que anda escudriñando los enfoques informativos es José Blanco. Cuando le toque a él… ¿qué dirá?