Ay, la gallina, la gallina. El faisán del que no querían hablar en “La noria” de Telecinco porque era un caso “archivado”… ¡Qué me dirán ahora que la gallina está a punto de cantar!
El faisán canta como una gallina.
Ay, el faisán convertido en gallina… De la canción sólo nos sabíamos eso: que cóóóóóómo canta la gallinaaaa, que cóóóóóómo canta la gallinaaaa. Y lo repetíamos mil veces porque del resto de la letra nadie se acordaba: quizá, no había más.
El faisán convertido en gallina y Rubalcaba corriendo como pollo sin cabeza.
Un faisán amenaza el reinado del Incapaz. Un Incapaz al que acusan de haber sido cómplice de Eta.
El Incapaz que pudo ser el faisán que se chivó a los gallinas.
El pavo real al que le están pillando en el peor de los renuncios.
¿Y eso que hay ahí es el fiscal general del Estado? Pues tiene pinta de faisán. O de gallina.