oct
13

COSTA: ERROR TRAS ERROR

Ricardo Costa durante su rueda de prensa

Ricardo Costa durante su rueda de prensa

¿Y quién era Ricardo Costa hace seis meses? Uno más. Muy importante en su barrio, pero uno más para los españoles. No se le conocía frase o hecho relevante. Había sido nombrado por el presidente del PP de Valencia, y ya. ¿Algún libro, algún artículo, alguna opinión, alguna historia?

Lo mismo cabe decir de la mayoría de los imputados en Gürtel. Escondidos en su anonimato, sin responsabilidades para dirigir el Partido Popular, se aprovecharon de los contactos que tenían con personalidades que no eran gentecilla y que les conocían de refilón.

Pero, de repente, el personaje Costa saltó a los medios de comunicación en circunstancias poco edificantes para nuestra Democracia y para el PP: era amigo del “bigotes”.

A partir de ahí, ha ido cometiendo error tras error. Desde ponerse en primera línea de fuego con insuficiente capacidad de Comunicación, hasta la lectura del último comunicado negándose a dimitir y retando al PP a que le investigue.

Es decir, hasta hoy, Ricardo Costa era más importante por su cargo que por su nombre, y por su cargo recibió aplausos y ayudas; a partir de hoy, quiere que se reconozca su persona por encima de sus hechos, como si la gente fuera a salir en tromba a defenderle personalmente. Imposible de entender.

Es el típico ejemplo de quien se considera por encima de sus posibilidades y no sabe manejar las situaciones difíciles. Su comunicado acorralándose en los cimientos de la sede del Partido Popular como si tuviera una bomba a punto de explotar es un error que ni siquiera comete un principiante. Una suerte de “vais a volar todos por los aires”, sin enterarse que el que cae seguro es el suicida. Qué poca inteligencia.

Eso mismo hizo el concejal del Ayuntamiento de Majadahonda José Luis Peñas, que se fue con las grabaciones de Correa para denunciar ¡una trama en la que él mismo estaba!: terminó imputado.

 

Y Costa, ¿qué? ¿Qué gana con su postura de fuerza? ¿Es que cree que le van a respetar su cargo? ¿Es que va a llevarse por delante a alguien más en su suicidio? ¿Y qué?: ¿qué va a ser de su vida política, personal y profesional a partir de ese comunicado?

Un error tras otro error. En algún momento le han hecho creer que era imprescindible y ahora estima que su suicidio va a tener alguna consecuencia histórica.

Quizá pensó que en Política se estaba solo para los aplausos, cuando lo más importante es saber resolver las situaciones difíciles. Y no cometer un error tras otro error.