feb
25

ALGO PARA ANSON: POCA LEÑA SE HACE DE ULTRABERMEJO

A pocos pensadores y analistas de la actualidad admiro más que a Luis María Anson. Y escribir a pocos es ya citar a demasiados. La sagacidad, la valentía y la rapidez de Anson para diseccionar con absoluta claridad lo que ocurre no es superada aún en esta España sin cantautores, sin poetas, sin críticos, sin respondones y sin genios.

Anson es un genio.

Pero esto lo estaba esperando. ¡Sí! Un día quería discrepar abiertamente del maestro. ¡Sí! Un día quería escribir ¡no estoy de acuerdo! ¿Para qué? Para apuntarlo en mi agenda: un día, escribí que no me creía el artículo de Anson.

Y hoy lo tengo. ¡Lo tengo!

Como cada mañana, entro en www.elimparcial.es para ver sus noticias, y también lo que opinan Vila, Sentís, sus colaboradores y periodistas… y, por supuesto, Anson. Casi siempre, lamento no ser tan brillante como ellos.

¡Pero hoy no estoy de acuerdo con Anson!, je, je.

Dice Luis María que no hay que hacer leña del árbol caído llamado Bermejo -al que yo siempre apodé como Ultrabermejo-. Pues no estoy de acuerdo.

¡No estoy de acuerdo, maestro!

Porque el cese, dimisión o caída de Ultrabermejo debería significar el fin de Zeta. Porque Ultrabermejo, claramente, es el yo oculto del PSOE: sus modos chulescos, su sectarismo, su reírse de los demás, su brindis al tendido al grito de ¡Torero, torero! y su apariencia de buena gente no es únicamente cosa de Ultrabemerjo: es Zeta es estado puro. Por eso, Zeta confesó a Gloria Lomana que no quería cesar a su ministro. Ultrabermejo es Zeta con una escopeta al hombro.

Por eso creo que se le ha criticado poco. Una pregunta, mi admirado Anson: ¿Por qué Ultrabermejo no dimite como diputado? ¿Va a quedar impune en la misma bancada que le aplaudía su desfachatez?

Ultrabermejo es el símbolo de Zeta. Me vale igual Mimaleni, las contradicciones de Moratinos, el desaguisado de Sebastián con ENDESA, la tontuna de Aído, los contratos con los amiguetes subvencionados de Garmendia, el anonimato de Espinosa o las barbaridades de Bernat sobre el derecho a la vida. Son todos así: ultrabermejos. Despóticos, soberbios e intransigentes.

Y esto es denunciable.

Ultrabermejo ha caído por una tontería: cazó sin licencia. ¡Oh, qué grave! El resto, siguen en sus puestos. Pero no porque merezcan ser nuestros gobernantes, sino porque no les hemos pillado en otra tontería.

Criticar a Ultrabermejo no es hacer leña del árbol caído: es describir a un gobierno compuesto de unos cuantos ultrabermejos a los que hay que poner en su sitio.