oct
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LA REINA HABLÓ CON SENSATEZ

No hay ni una frase indecorosa, ni rancia, ni absurda, ni imprudente en las declaraciones publicadas de la Reina doña Sofía. Ni tampoco rompen la neutralidad de la Corona. El que la Reina acate la Ley no significa que esté obligada a aplaudirla, ni siquiera a comulgar con ella. Otra cosa hubiera sido que desde la Casa Real se instara a cambiar tal o cual aspecto legal. Eso sí quedaría al margen de la función del Jefe del Estado. Pero nada de eso ha ocurrido. Doña Sofía ha dicho que la unión de homosexuales no debería llamarse matrimonio y que no es partidaria del aborto. ¿Dónde está el error?

La izquierda no sólo quiere gobernar a su manera, sino que exige que los demás bajen la cabeza y acepten humillados sus propuestas. Chitón. A callarse. Pero la Democracia no es la vida sesgada de la izquierda. En Democracia se acatan las leyes aprobadas por la mayoría, pero se puede manifestar el desacuerdo en todo momento. Y mucho más con palabras como las utilizadas por Doña Sofía: moderadas y sensatas.

Nada hay de extraordinario en las expresiones lógicas: es evidente que si todos los heterosexuales se montaran en carrozas para celebrar el Día Hetero se colapsarían las ciudades. Pues claro. Porque lo ha dicho la Reina, ¿se enteran ahora de que la mayoría de los ciudadanos son heterosexuales? Miren los datos: en España sólo se casaron 148 parejas en los cuatro primeros meses de vigencia de la nueva Ley, lo que supone que no llegará a haber diez mil parejas ni en diez años. A finales de octubre de 2008, la cifra no supera los cinco mil enlaces, y la Administración de Justicia se cuida muy mucho de dar el número de divorcios, que bien podrían ser ya más de la mitad.

El victimismo de la izquierda y de los republicanos suena a cantinela de niños pequeños. Si no les das lo que quieren, lloriquean por las esquinas. Como si los demás no tuvieran derecho ni a razonar, ni a expresarse, como si cualquiera que no piense como ellos deba ser encarcelado dentro de ese cordón sanitario que tanto les gusta.

La Reina es modelo de sensatez y sus palabras no han roto su trayectoria. Doña Sofía no piensa como Leire Pajín, la secretaria de Organización del PSOE. ¿Y qué? Mucho peor le iría a España si fuera al revés.