A nadie debería sorprender la declaración del convicto Otegi, que, afortunadamente, tiene aún cuentas pendientes con la Justicia que pueden terminar con sus huesos en la cárcel, de nuevo. Este “hombre de la paz” dice lo mismo que decía Zapatero: Diálogo y negociación con Eta.
Lo que no sabemos es si Zapatero ha cambiado de opinión o sólo se lo calla. Desde luego, este “hombre de la paz” estuvo sentado a negociar con Patxi López, respaldado personalmente por Zapatero, y no se habló de otra cosa que de diálogo y negociación. Se metió en el paquete hasta a Navarra, se permitió la presentación a las elecciones de la nueva marca de Batasuna y se hizo el ridículo más espantoso pasando por encima de la dignidad de las víctimas de los terroristas etarras.
¿Diálogo y negociación? Es evidente: lo que perseguía Zapatero cuando incumplió el Pacto por las Libertades y el Terrorismo: con una mano firmaba el documento, y con la otra mandaba negociar con los terroristas.
¿Diálogo y negociación? Que se lo pregunten a Carod Rovira cuando acordó con Eta dónde se podía y dónde no se podía matar en España.
Diálogo y negociación es lo que pretendía Zapatero para ganarse el Nobel de la Paz. Ahora parece que ya no quiere eso… ¿O sí? La política antiterrorista de Zapatero es un misterio.
Pero hay que reconocerle un mérito: cuando negocia con Eta, la gente le aplaude y pide que negocie. Así ganó las últimas elecciones. Y cuando no negocia y pone a trabajar a la Policía, la gente le vuelve a aplaudir.
Zapatero es un portento: haga blanco o haga negro, siempre caza ratones, como el gato chino de Felipe González.